Connect with us

Columnas

Un tobogán interminable

nota

– Nota de opinión –

La vergonzosa derrota que sufrió anoche Independiente ante Atlético Tucumán por 2 a 1 no hizo más que agrandar una profunda herida, que en lugar de cerrarse se infecta cada día más.

El presente de este Independiente es aterrador, pero el tobogán por que el que cae desde hace más una década parece no tener fondo. Con esta actualidad, es difícil no pensar en ese inframundo llamado B Metropolitana. Es cierto, falta mucho, pero lo mismo se decía un año atrás cuando peligraba la continuidad de Independiente en la Primera División.

Independiente es un caos como club en su totalidad. El presidente Javier Cantero genera cada día más rechazos y su continuidad, al menos en esta situación, es prácticamente insostenible. Los cambios anunciados en aquella conferencia tras el descenso no se observan, a excepción de la llegada de Gabriel Milito al frente del selectivo.

Desde lo futbolístico, la gestión de Independiente Místico es un rotundo fracaso. Si se toma en cuenta exclusivamente lo numérico, se refleja que el “Rojo” consiguió apenas 15 victorias sobre 65 partidos desde febrero de 2012, teniendo en cuenta la participación en la Copa Sudamericana de aquel año, torneo en el que Independiente ganó 2 partidos. Pobrísimo es poco. Además, aún se desconoce el balance de la última temporada y por consiguiente, cuál es el estado actual del pasivo.

Independiente entero está enfermo. Sino, ¿qué decir de aquella bochornosa asamblea en la cual un grupo de delincuentes ingresó a golpear a la actual comisión directiva? ¿Esa es la manera de pedir un cambio? No. ¿Qué decir de algunos dirigentes que justificaron aquella brutal agresión porque Cantero tiró una carpeta contra la mesa? ¿Qué decir de una oposición que se levanta de la asamblea y no se queda a discutir, preguntar y repreguntar, pese a saber que no va a contar con la cantidad de votos necesarios para que sus propuestas se plasmen?

Los jugadores y el entrenador también son responsables de la actualidad de Independiente. Si el descenso fue humillante, ¿qué decir las derrotas ante Brown de Adrogué y Atlético Tucumán y los empates ante Boca Unidos y Aldosivi?

Las fallas defensivas son grotescas. Las desatenciones de ayer (y las de los partidos anteriores) son aceptables únicamente en un partido de solteros contra casados. La incapacidad para dar vuelta un resultado es asombrosa. Las dificultades para sacarse un rival de encima son exasperantes. La falta de planificación, la vulnerabilidad táctica, la ausencia total de jugadas preparadas y la pasividad que viene desde el banco de suplentes es agobiante.

En el medio de este caos esta Independiente. La tarea ahora es bajarse del tobogán y dejar de caer de una buena vez por todas.  

Written By

1 Comment

1 Comment

  1. Fito1

    26 agosto, 2013 at 20:53

    Excelente comentario. ¿Cuándo nos vamos a despertar? Han hecho mierda el club y seguimos mirando como pelotudos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Más leído

Victoria ante Temperley

Actualidad Futbolística

Campaña y Silva se sumaron al grupo

Actualidad Futbolística

Independiente podrá llevar visitantes a Mar del Plata

Actualidad Futbolística

Día y horario para enfrentar a Newell’s

Actualidad Futbolística

Connect